martes 18 de agosto de 2009

Los amigos...

Ahora, en verano, soy monitor de un campus deportivo donde les hacemos actividades a niños de entre 5 y 12 años. Mi jornada laboral empieza a las 8:00 y una de mis tareas a esta hora es recibir a padres y alumnos. Debido al goteo continuo de niños, tengo mucho tiempo para pensar, para darle uso (poco) a esa pequeña masa gris que a veces preferiríamos que fuese serrín. Pero otras veces hace que apreciemos cosas tan banales, tan cotidianas que no nos damos cuenta sin estos pequeños ratitos de soledad.

Sin ir más lejos, el otro día me "tocó pensar" sobre los amigos. Nunca ha tenido un grupo de amigos amplio, siempre he sido de 2 o 3 amigos... Aunque pensándolo bien, sigo siendo así, porque amigos, lo que se considera amigo de verdad, no hay muchos. Tengo un gran grupo de compañeros, eso sí, con los que puedes jugarte un partido de fútbol hasta pegarte una buena fiesta.

Pero siempre hay alguien, personas, a las que puedes contarle tus confidencias, que te dan sus consejos, aunque te molesten, a los que llegas a querer a unos niveles que no imaginas. Incluso las parejas más unidas, más estables, creo que nacen de una amistad pura, leal. Para mi son los verdaderos amores.

De hecho, te das cuenta de lo que los quieres cuando haces las cosas mal (como siempre en la vida), cuando les fallas. Y a mi me ha pasado. No supe cuidar los amigos que tenía realmente. Lo bueno es, que son capaces de perdonarte, pero eso sí, diciéndote lo que les ha dolido.

Pero me considero una persona que acepta las críticas y que sabe rectificar y aprender de sus errores. Y saber que le he fallado a mis amigos de verdad, como los que tengo, hace que mi conciencia no esté tranquila del todo.

Lo bueno: todo tiene una parte positiva. Por si antes no me había dado cuenta, se que tengo los mejores amigos y se lo que no quiero volver a perder.

Por si lo leéis, a todos vostros

GRACIAS

sábado 28 de febrero de 2009

Lavado de cara

Pues nada importante, simplemente que le he dado un "lavado de cara" a mi blog. A ver que os parece. Algo más "currado" sí que está jeje.

Entre las novedades, se puede apreciar que en cada entrada, se puede valorar la misma. Así que ya sabéis.

Aun así, si se os ocurre alguna sugerencia, queja o disconformidad, hablen con mi abogado jeje.

viernes 27 de febrero de 2009

Agotado

Me he levantado hoy con la sensación de haber descansado. Hacía tiempo que no me pasaba.

Agobio y estrés en el estudio, en el trabajo, en la vida en general... Me tienen agotado física, mental y morálmente.

Pero hay que ser fuerte, y como dice mi amiga yeste, "escalemos este peldaño". No me quedaré aquí.

domingo 8 de febrero de 2009

Corre Forrest!

Tengo que confesar que soy un amante de la música, y como tal, disfruto con las bandas sonoras de las películas. Da igual que la película sea hecha en blanco y negro, y la música sea de Elvis (más que nada, porque la juventud de hoy en día escucha nada más que regeaton y música comercial; ésto les parece de tontos o algo similar).

Me encanta escuchar las bandas sonoras íntegras, y recordar en qué parte de la película aparece. De esta manera es como estar reviviendo la película a través de la música.

Una de las mejores bandas sonoras y más bonitas es la de Forrest Gump. Ese "pobre" hombre al que todo el mundo le trataba como a un deficiente. Es una de las muchas bandas sonoras que me cautivan, pero de las que no he visto la película.

Hoy he tenido la oportunidad de verla (la han echado por enésima vez en televisión), y he conseguido sacarme la espinita. Me ha enamorado tanto, si no más, que su banda sonora.

Una persona, que desde pequeño tiene un problema de desarrollo mental, nos hace ver que no hay impedimentos en esta vida, para nadie. Siempre objeto de burla por parte de los "guays", nunca se amedrenta y siempre mira al frente, quizá no es del todo consciente por su pequeño defecto (muchas veces me gustaría tenerlo para aislarme de los problemas).

Pero es una película que nos enseña muchísimos valores morales que hoy en día, por desgracia, se pierden. Quizás los más básicos sean el Amor y el Respeto. Dos palabras que la gente usa, pero que la gente no conoce. Amor por todo, familia, amigos, "su chica", como dice en la película. Respeto a todo, personas, animales, de nuevo familia (cosa que hoy en día sí es un problema grave; esta falta de respeto se da, y mucho).

Le van sucediendo acontecimientos que él no busca, le llegan. Y como tal, intenta ser el mejor en todo. Incluso en el amor. Enamorado de su eterna amiga, Jenni, sufre al ver como, en tres ocasiones, se aleja de su vida.

En todos esos acontecimientos, siempre tiene una fuente de inspiración, un pilar básico que le hace seguir adelante: su amor por Jenni, aún yéndose de su vida constantemente. Pero Forrest sabe perfectamente lo que quiere: la quiere a ella, sabe que será feliz con ella y el amor por Jenni es mucho más fuerte que cualquier cosa en este mundo.

Jenni también está enamorada de Forrest, pero no se sabe por qué, si por su "problema" (bendito problema), por no querer reconocerlo, acaba huyendo una y otra vez, hasta que se da cuenta que como él, que siempre ha estado enamorado de ella, no le va a querer, a cuidar, a respetar, a amar nadie. Es en ese momento cuando abre los ojos y le da igual el mundo: sólo quiere estar con él.

Pero aunque al final el destino, o Dios, les depara estar juntos, me surge una pregunta. ¿Por qué esperar hasta el final, cuando sabes que lo que tienes al lado te hace bien y es lo mejor que te podría pasar en la vida?

En fin... Después de ver la peli, me identifico con él en muchas de las cosas: sé bien lo que quiero e intento darlo todo en cada cosa que me sucede, aceptándolo con una sonrisa. Pero aún así, hago una reflexión en alto: ¿no seremos nosotros los deficientes mentales?

Si no habéis visto la peli, os la recomiendo. Y por supuesto, su banda sonora, también.

martes 30 de diciembre de 2008

"Goodbye, my lover"

No se si os habréis parado a pensar que el año es como la pescadilla que se muerde la cola: es como un círculo del que nunca se sale, mañana acaba y el jueves volveremos a empezar donde se empezó hace ya un año. Y como esa pescadilla que se muerde la cola, se suceden los acontecimientos en el año.

Empezamos con nuevos objetivos, ilusiones renovadas, ganas de cambiar, de mejorar como personas. Pero ojalá fuésemos ajenos a todo lo que sucede a nuestro alrededor, sería mucho más fácil conseguir esos deseos propios.
Por suerte o por desgracia, como decía Ortega y Gasset: "Yo soy yo y mi circunstancia"; por desgracia porque durante un año pasan cosas que nosotros mismos no queremos, cosas que deseamos que no sucedan, pero que están ahí, como enfermedades, tristezas, que hacen que esos objetivos no los veamos tan claros y vayan cambiando para solventar esos pequeños (o grandes) problemas que se van sucediendo inesperadamente.
Por suerte, porque gracias a todos esos sucesos, el tiempo que tardamos en alcanzar nuestros propios objetivos es mayor, con más esfuerzo. Eso nos deja un mejor sabor de boca y una mayor satisfacción propia al conseguirlos.

Además, durante ese tiempo que vivimos intentando conseguir nuestros deseos maduramos como personas, nos hacemos hombres y mujeres, aprendemos de la vida. Y es curioso que las cosas que nos hace mejores personas, más autosuficientes, sean los malos momentos, los llamados "palos de la vida". Pero es así, es casi como una ley universal.

Llega el fin de año y empezamos a recapacitar, echamos la vista atrás, pensamos en todo el año, en los momentos buenos, los malos, los regulares, los momentos vividos, los momentos desperdiciados. Personalmente este año he visto un año de madurez en mi, siendo más objetivo con las cosas. Pero a la vez recupero de nuevo esas ganas de vivir, de sentir, de compartir, sensaciones que siempre han ido en mí y que tenía olvidadas, perdidas, oxidadas...; algo o alguien tendrá la culpa, serán los sucesos, serán las emociones de las fechas, serán las personas.

Me gustaría dejar una canción de James Blunt, subtitulada (me gusta más traducir las canciones, así por lo menos practico mi inglés), de la que he extraído el nombre de esta entrada. Creo que resume mi año al 80%.

Feliz año nuevo :)

video

domingo 23 de noviembre de 2008

Tipos de besos

Existen distintos tipos de besos en esta vida. Voy a intentar reflejar en algunas líneas mi clasificación:

  • Beso sonoro -> Típico beso de abuela y/o madre cerca del pabellón auditivo, dejando un molesto e incómodo "piiiiii" sonando durante un rato.
  • Beso de mariposa -> Precioso beso en el que apenas existe contacto físico; las pestañas de ambas personas suben y bajan cual movimiento de alas.
  • Beso "mejillón" -> Típico beso en la mejilla, en el que, en ocasiones, te dejan un reguero de líquido, llámese "babas" vulgarmente, con su posterior frescor (debido al roce del aire con dicho fluido).
  • Beso "pico" -> Beso de papá y mamá cuando papá llega de trabajar (es la imagen que tengo desde chico, jeje).
  • Beso "apasionado" -> Beso de amantes (normalmente suele ser o, al principio de las relaciones, o cuando éstos aun son jóvenes. Estas hormonas... jeje). Se realiza labio con labio y, normalmente, existe intercambio de fluido.
  • Beso "hindú" -> Beso científicamente comprobado (venido expresamente de las costumbres hindúes). Procesión de besos: ojo uno, ojo dos, entrecejo y punta de la nariz. (Creo que los hindúes, para ahorrarse tipología, juntaron todos en uno. Luego dicen que los andaluces son flojos y se comen las letras de las palabras... jeje).
  • Beso "niño" -> Típico beso que da un niño chico, con su consiguiente fluido (consultar beso "mejillón"), pero que cuando nos lo dan, a los mayores se nos cae nuestro propio líquido, llámese "baba". Este beso requiere un cubo vacío bajo nuestro mentón para no mojar el suelo. Con el crecer de los niños, este beso desaparece (le llaman vergüenza) para, en la época de la pubertad, convertirse en beso "mejillón".
Leyendo mis propias líneas, llego a una conclusión:
Cuando somos niños, damos besos babositos sin otra intención que el simple acto de darlo. A medida que crecemos, esas babitas las vamos acumulando, convirtiendo nuestros besos en besos "mejillón". De nuevo, crecemos dentro de la evolución del hombre y con las babitas restantes los convertimos en besos apasionados (en este punto agotamos las reservas de fluidos salivales).
Normal que cuando lleguemos a marido y mujer, no seamos capaces de salivar y nuestros besos se conviertan en beso "pico".
Con lo cual, me quedo con el beso "hindú". Es aplicable a niños, mayores, papás y mamás y no tiene más intención que el simple beso. Además, es original :) .

miércoles 19 de noviembre de 2008

Fun, fun, fun

Estamos entrando en unas fechas señaladas (sí sí, en rojo, en el calendario: 25 de diciembre, 1 y 6 de enero) jeje.

Regalos, familia, gasto, sentimientos, empachos, diversión... Es una fecha que refleja un poco de todo esto.

No puedo evitar pensar en sitios como puedan ser un aeropuerto, una estación. Me encantaría poner una cámara en cada una de ellas y poder envidiar a la gente que por allí transita, más aun en fechas como estas. Abrazos, besos, lágrimas... los sentimientos revolotean por encima de todo el mundo.

Y es que, inevitablemente, nos acercamos a fechas en las que los sentimientos afloran, la melancolía se convierte en la música de fondo y palabras que parece que no existe en nuestro diccionario se apoderan de nuestro labios (por ejemplo, "Te quiero").

¿Existe algo mejor que ir por la calle y ver que la gente está feliz?
Mi respuesta a esta pregunta es: "sí, existe".

Existe algo mejor: ir por la calle y que la gente te vea feliz a ti.
Es curioso. A parte de la felicidad propia, a mi me hace feliz, me saca una sonrisa ir por la calle y ver una mirada cómplice entre dos personas, que te dan ganas de acercarte y decirles "no abráis la boca, sobran las palabras" (Aunque me de envidia, pero envidia sana).

O ver a los niños en todo su esplendor... Un abuelo comprándole un paquete de palomitas dulce (qué recuerdos...) o un padre correteando con su niño por medio de la calle (situación poco común hoy en día, por desgracia). Y que para descansar, le compre un paquetito de castañas asadas que le da ese aroma al momento y te dices para tí mismo: "si es que huele a Navidad".

Soñando estoy con el 21 de diciembre, para vivir ese momento en el aeropuerto, para ver a mi padre comprarle un paquete de palomitas dulces a su nieta, para ver al padre de la criatura corretear con su pequeña para simplemente sacarle una sonrisa y, que cuando ella esté cansada, dejarme disfrutar de esa maravillosa sonrisa de niño y poder comprarle un paquetito de castañas asadas y decirle: "Daniela, esto es la Navidad".