Ahora, en verano, soy monitor de un campus deportivo donde les hacemos actividades a niños de entre 5 y 12 años. Mi jornada laboral empieza a las 8:00 y una de mis tareas a esta hora es recibir a padres y alumnos. Debido al goteo continuo de niños, tengo mucho tiempo para pensar, para darle uso (poco) a esa pequeña masa gris que a veces preferiríamos que fuese serrín. Pero otras veces hace que apreciemos cosas tan banales, tan cotidianas que no nos damos cuenta sin estos pequeños ratitos de soledad.
Sin ir más lejos, el otro día me "tocó pensar" sobre los amigos. Nunca ha tenido un grupo de amigos amplio, siempre he sido de 2 o 3 amigos... Aunque pensándolo bien, sigo siendo así, porque amigos, lo que se considera amigo de verdad, no hay muchos. Tengo un gran grupo de compañeros, eso sí, con los que puedes jugarte un partido de fútbol hasta pegarte una buena fiesta.
Pero siempre hay alguien, personas, a las que puedes contarle tus confidencias, que te dan sus consejos, aunque te molesten, a los que llegas a querer a unos niveles que no imaginas. Incluso las parejas más unidas, más estables, creo que nacen de una amistad pura, leal. Para mi son los verdaderos amores.
De hecho, te das cuenta de lo que los quieres cuando haces las cosas mal (como siempre en la vida), cuando les fallas. Y a mi me ha pasado. No supe cuidar los amigos que tenía realmente. Lo bueno es, que son capaces de perdonarte, pero eso sí, diciéndote lo que les ha dolido.
Pero me considero una persona que acepta las críticas y que sabe rectificar y aprender de sus errores. Y saber que le he fallado a mis amigos de verdad, como los que tengo, hace que mi conciencia no esté tranquila del todo.
Lo bueno: todo tiene una parte positiva. Por si antes no me había dado cuenta, se que tengo los mejores amigos y se lo que no quiero volver a perder.
Por si lo leéis, a todos vostros
Sin ir más lejos, el otro día me "tocó pensar" sobre los amigos. Nunca ha tenido un grupo de amigos amplio, siempre he sido de 2 o 3 amigos... Aunque pensándolo bien, sigo siendo así, porque amigos, lo que se considera amigo de verdad, no hay muchos. Tengo un gran grupo de compañeros, eso sí, con los que puedes jugarte un partido de fútbol hasta pegarte una buena fiesta.
Pero siempre hay alguien, personas, a las que puedes contarle tus confidencias, que te dan sus consejos, aunque te molesten, a los que llegas a querer a unos niveles que no imaginas. Incluso las parejas más unidas, más estables, creo que nacen de una amistad pura, leal. Para mi son los verdaderos amores.
De hecho, te das cuenta de lo que los quieres cuando haces las cosas mal (como siempre en la vida), cuando les fallas. Y a mi me ha pasado. No supe cuidar los amigos que tenía realmente. Lo bueno es, que son capaces de perdonarte, pero eso sí, diciéndote lo que les ha dolido.
Pero me considero una persona que acepta las críticas y que sabe rectificar y aprender de sus errores. Y saber que le he fallado a mis amigos de verdad, como los que tengo, hace que mi conciencia no esté tranquila del todo.
Lo bueno: todo tiene una parte positiva. Por si antes no me había dado cuenta, se que tengo los mejores amigos y se lo que no quiero volver a perder.
Por si lo leéis, a todos vostros
GRACIAS